¡No tengo nada que ponerme!

Se que ha llegado el momento de cambiar el armario cuando se me repite día tras día la típica frase de ¡No tengo nada que ponerme! Y si además coincide que la ropa se esta secando o he dejado lavadoras atrasadas, entonces ya es un drama. Soy de las pocas personas que conozco a quién le encanta el cambio de estación y su consecuente vaciado de armario. ¡Me encanta! Re-descubrir prendas olvidadas, y rescatar otras que fueron nuestras preferidas durante la temporada anterior.

Sin título¡Este año voy tarde! De hecho no ha sido hasta esta semana que me he puesto manos a la obra, después de dos semanas con las cajas al lado del armario mirándome. Desde hace un tiempo lo organizo todo en cajas de plástico, grandes tuppers que parecen no bastar para nada en invierno y sin embargo en verano albergan un mundo. Cada año me maravillo que toda mi ropa de verano quepa en una sola caja.

Los bolsos también los guardo en una caja de esas, no es que sea de lo más practico pero es la manera que tengo de que me ocupen poco espacio.

_f7dc10dadde84fb739bd7dd2694b2a71_PAX_2016_14Ahora que ya he lavado toda la ropa y está en sus respectivas perchas mis ganas de comprar compulsivamente se han frenado. Porque esa es otra de las cosas que me ocurren cuando ya es hora de sacar la ropa de entretiempo. Que lo que veo en el armario no me gusta o me da calor o frío y acabo arrasando las tiendas con cosas nuevas.

El veranito de San Martín se acaba y no creo que vayamos a tener más treguas, ni siquiera aquí, en Mallorca. Así que toca organizarse, guardar la manga corta y sacar las chaquetitas. Aunque cada vez tarde más en llegar, pronto nos veremos enfundadas en abrigos, bufandas y gorritos. ¿Cómo os organizáis? ¿Os gusta como a mí o para vosotras es un engorro? ¿Alguien tiene un armario tan grande que no necesita cambiar la ropa con el cambio de estación?

Os dejó una selección de productos que he encontrado por Amazon que son los que yo utilizo para organizar la ropa y sobretodo los zapatos. Espero que os sean útiles.

Podéis acceder a la página de cada uno pulsando en los siguientes links. Caja de almacenamiento, Caja para botas, Organizador y Cajas de zapatos apilables.

Y aprovechar también por aquí para deciros que ¡Sois la leche! No me creo que cada vez seamos más y que ya tenga seguidores habituales. ¡La verdad es que anima un montón! Podéis seguirme en Facebook, @alamodasinunduro o pulsando el botón de “Seguir” que encontrareis en la esquina inferior derecha de la página. De ese modo recibiréis las actualizaciones cómodamente a vuestro email. ¡Hasta pronto! y ¡Gracias!

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¡No tengo nada que ponerme!

Mi apuesta para las rebajas

Este año voy a comprar con cabeza. O quizás eso es lo que me propongo cada temporada de rebajas. Aunque, debo decir a mi favor que me he mantenido bastante alejada de las tiendas para evitar tentaciones. Para mí, los primeros días de descuentos me crean ansiedad y hacen que quiera comprarlo todo. Por eso este año me he creado un plan.

Tengo un plan

Un plan para ir de rebajas y no dejarme el sueldo. Es decir, un plan para comprar con cabeza y no llevarme a casa todos los vestidos que me pasen por delante! Porque siendo realistas, necesitar, no necesito nada; y aunque compraría millones de vestidos hasta el infinito, hay que poner un poco de sentido común. Ahora, y aunque me pese, mi objetivo son los zapatos,…

 

1. Mi primera opción en rebajas sera hacerme con zapatos nuevos, ¡y si! lo digo en plural porque ya es una cuestión de necesidad. Y no de necesidad rebajil,… ¡No! De necesidad de verdad. He roto tantos zapatos este año que he decidido aprovechar las rebajas para renovar el armario.

TRF 29'99
TRF 29’99

¡Eso sí! Vamos a intentar dejar de lado los tacones imposibles porque lo que necesito son para el día a día. Ahí va una selección de los que he visto por la web y vamos a intentar cazar.

BERSHKA 19,90
BERSHKA 19,90
STRADIVARIUS 19,90
STRADIVARIUS 19,90

2. La segunda parte del plan, es la que más me gusta; ya que eso de comprar zapatos nunca ha sido mi pasión. Yo soy más de vestidos, camisetas y bolsos. Pero, como en realidad no necesito nada (verdad verdadera) y con los vestidos que compre el año pasado (y que deben tener un uso como máximo) podré pasar, mi idea es ir a por gangas. Me encanta ir a las tiendas los últimos días de rebajas y enamorarme de cosas que además están hipermega rebajadas. Prendas que además, me suelen servir para combinar con mis must de otoño.

Ya os contaré que se viene a casa conmigo en esta segunda parte del plan. ¿Y vosotras, os organizáis las compras? ¿Cumplís el plan? ¡Besos!

Mi apuesta para las rebajas

I love mercadillos

¡Que tiempo más loco! Un día llueve, otro hace calor y así vamos que no sabemos si sacar el abrigo o quitarnos las medias. ¡A lo mejor exagero un poco! Pero bueno el hecho es que estos días, a pesar de la lluvia me he podido pasear bastante y como no, he aprovechado para acercarme hasta un mercadillo. Debo decir que como compradora compulsiva que soy, me encantan. El hecho de encontrar piezas únicas o especiales con aire vintage me apasiona y si además esta tirado de precio, mejor.

Distinguiremos dos tipos de mercadillos, aquellos en que la ganancia se destina a labores u organizaciones benéficas y aquellos en que es simplemente un acto comercial. También es verdad que con la crisis la gente se ha animado a vender cosas que tenían en casa que ya no usaban para nada. Así, a veces me he encontrado conocidos en los mercados vendiendo sus cosas para sacar un dinerillo extra e incluso yo con los amigos he ido a algún mercadillo. Os lo recomiendo, normalmente si te gusta comprar te engancha vender. Y sacas un dinero extra para ir de viaje,…En este caso las fotos son del mercadillo de Palma que se ubica en Son Fuster; aunque en cada comunidad es fácil saber donde se ubican los mercadillos. Es una forma de estrenar ropa de manera muy barata. Aunque hay que tener criterio, no vale comprar de todo, pero quién se resiste a una gabardina de Thomas Burberry por 5 euros o un jersey super calentito por un euro.Lo único que hay que tener claro es que hay que hacerle un lavado a fondo para poder disfrutar de la prenda. En esta ocasión mi objetivo no era comprar, aún así me traje a casa dos cosillas que pronto os enseñaré. ¿Vais a mercadillos o rastros? ¿Sólo cuando son benéficos? ¿Os atrevéis a comprar ropa? ¡Hasta el viernes!

I love mercadillos