Carnaval, ¿ya?

¡No me lo puedo creer, ya estamos en Carnaval y yo sin nada preparado! De tantas opciones que tenía para disfrazarme con amigos, al final  (por indecisa) me quedé sin plan. Este año no voy a participar en ninguna cabalgata, sin embargo, no voy a dejar pasar la oportunidad de disfrazarme. Así que indagando por la web me he sacado unos cuantos disfraces que me permiten reutilizar la falda que use el año pasado…

Mi falda a reutilizar

Además como no estaré en el mismo lugar, ni con los mismos amigos, nadie excepto los más cercanos sabrán el origen de mi falda. Así que ¡shhhhh! ¡Estas son mis opciones!

Minnie Mouse
Minnie Mouse
Mariquita
Mariquita
Fantasmito
Fantasmito
Camiseta Fantasma DIY
Camiseta Fantasma DIY
Pirata
Pirata
¡Pirata Rockers!
¡Pirata Rockers!
Elmo
Elmo

Pronto os enseñaré el resultado y lo compararemos con el disfraz del 2013 a ver si paso vuestro examen. ¡DIY Time! ¡Me pongo manos a la obra, que mañana toca estrenar disfraz! ¡Feliz Carnaval!

Carnaval, ¿ya?

¿Por qué las peluqueras no frotan la coronilla?

El momento mágico

¡He ido a la peluquería! Y que nadie me diga nada, porque llevaba desde septiembre sin echarme el tinte. ¡Si!, esto es “a la moda sin un duro”, pero ya estaba rozando el punto doña Rogelia con tanta cana. ¡5 meses! Además, me encanta ir a la peluquería, me relaja… Mis amigas siempre me preguntan que por qué no me compro un tinte de supermercado y me lo echo en casa. Es verdad que es más barato y que seguramente los resultados no serían tan desastrosos como tengo en mente, pero yo soy de peluquería. Quizá ha sido cosa de mi madre, ex – peluquera, que me ha repetido hasta la saciedad, que no haga desastres con mi pelo… Bueno, el hecho es que he ido, ¡lo confieso! Y ahora, feliz con el resultado; me planteo una serie de dudas.

No sé como lo harán para que en los espejos de las peluquerías te veas tan fea al entrar y tan guapa al salir. ¿No os pasa? Ansiosa de primavera, me veo blanquecina, con mis canas, y mis pelos despeinados; pidiendo a gritos intervención inmediata, aunque verte con la crema del tinte no sea favorecedor ni para Irina Shayk. Luego viene el momento más esperado. El lava cabezas te llama, prometiendo un masaje que hará que te olvides hasta de los quebraderos de cabeza más grandes. Y mientras disfrutas de tan ansiado placer, un picor insoportable, te viene desde la coronilla, y esperas ese momento en que la peluquera te frotará con el champú y dejarás de sentir ese picor. ¡Pero ese momento no llega! Sus palmas se expanden, sus dedos frotan tu cuero cabelludo, pero allí donde más te pica el tinte (recién puesto) ¡nadie frota!

¿Puede seguir lavándome el pelo mientras trabajo?

No es la primera vez que pasa. Parece que la coronilla es tierra de nadie y eso que según he leído es donde se concentra más grasa y una de las partes más olvidadas a la hora de lavarnos el pelo. Así lo explican en Miss en plis donde para conseguir lavar el pelo correctamente, aconsejan poner el producto en una mano y repartir con la otra por la nuca, encima de las orejas, y la coronilla.  Y sigue diciendo que “son zonas que se suelen olvidar, por ese motivo suele estar más limpia la zona frontal y patillas. Deduzco que se aplica mal el champú y dejamos casi todo el producto encima de la melena, eso es un fallo y un desperdicio.”

Enserio que no quiero enseñar a mi peluquera a lavar cabezas, ni mucho menos; simplemente entender porque me llevo rascándome la coronilla y despeinando desde que he salido de la peluquería. Aún así, seguiré yendo a la peluquería, porque yo en casa sigo soñando que se tiñe todo, menos mi pelo.

¿Por qué las peluqueras no frotan la coronilla?